
Puedo llamar a mis amigos, me pueden llamar, me quieren, se preocupan por mi y me llaman sólo para saber de mi y yo hago lo mismo. Intento cuidar a la gente que quiero y me gusta que me cuiden a mi también.
Cuando te das cuenta de que hay alguien que parece que te quiere y a quién quieres y que no te llama nunca si no es en ratitos robados, a quién no puedes llamar si no es en horas de trabajo, que te esconde, que solo es cariñoso contigo cuando nadie lo ve...............a qué suena todo esto?
Un día te das cuenta de que no vale nada y te topas de frente con la dura realidad y ves que estás perdiendo el tiempo con alguien a quien crees tu amigo pero que en realidad no es nada de nada.
No vale la pena luchar por una amistad así, es la cruda realidad, es mejor no engañarse porque solo lleva a sufrir.
Diomedea