Aborrezco a tus hijas!
Esa fue la frase, la última que aguanté.
Aborrezco a tus hijas!
Sabias que ellas son el motor de mi vida, la única razón por la que pude seguir luchando, me dieron fuerzas para luchar y salir adelante, sólo pude hacerlo pensando en ellas, sólo en ellas.
Aborrezco a tus hijas, quisiste cambiar mi vida, quisiste convertirte en el centro de todo, maldito ególatra, no eres nadie para pasar por delante de ellas, no te mereces haber compartido ni un segundo de mi vida, no lo mereces, no mereces haberme conocido ni haber estado en mi casa y en mi vida.
Eres un enamorado de ti mismo, crees que lo haces todo bien, nunca pides perdón y crees que todo el mundo debe adorarte, cuando la verdad es que todo el mundo te teme, todos tienen miedo a tus broncas.
He vivido con miedo, miedo a decir algo, a que algo te sentara mal, un gesto que no fuera correcto para ti, a llevar una ropa que no te gustara, a olvidar quitarme las joyas, a tus celos patológicos, celos de tu madre, de mi gato, de la gente de mi trabajo................de mis hijas......
Aborrezco a tus hijas, fue lo peor que pudiste decir, me levante y me marche, no te callaste seguiste diciendo lo que podias para hacer el mayor daño posible, pero no hacia falta, el daño estaba hecho.
Cuando volví, ya estabas con otra, en casa con mis cosas todavía allí.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario